A grandes rasgos ésta soy yo, alguien que a pesar de sonreir mucho es alguien que no es completamente feliz; de hecho soy alguien que vive preocupada por todos los que la rodean, antes de ver que es lo que realmente me hace feliz. Muchas personas piensan que es algo bueno, pero al paso del tiempo me he dado cuenta que es algo que realmente me ha matado lentamente llegando al punto de no saber que realmente hacer y dejar tu felicidad de lado por la de otros y simplemente siendo feliz en el lugar donde nadie te conoce, donde no eres tú; en mi caso, el teatro.
Pero de lo que más me he dado cuenta es que hay momentos que sólo nocostros podemos controlar, y que debemos de disfrutarlos, hacer lo que más nos gusta. A su vez, es importante saber que hay momentos en los que nada ni nadie los controla, y que hay que aprovechar eso, no quedarte callado por pensar en las cosas malas que pueden pasar y pensar en las cosas buenas que realmente pueden pasar, respirar un poco, olvidar todo lo que has vivido y que lamentas y simplemente decir todo lo que sientes.
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